Kalia nos parece una buena opción si ya tienes cierta familiaridad con el trabajo del suelo pélvico y buscas una herramienta que combine progresión por peso y electroestimulación. Puedes empezar con 47 g y avanzar cuando tu musculatura sea capaz de sostener y controlar el siguiente peso con comodidad. Sus cinco modos pueden ayudarte a percibir mejor la activación y a conectar con una zona que no siempre resulta fácil de sentir.
Si prefieres una primera toma de contacto más sencilla, Lúa puede resultar una opción más sencilla para familiarizarte con este tipo de entrenamiento y conocer esta musculatura.