
KIKI se fija magnéticamente a la ropa interior y deja la vibración justo donde quieres sentirla. Pequeño, discreto y fácil de incorporar a tus planes, es de esos juguetes capaces de cambiar el tono de una cita sin que nadie más tenga por qué enterarse. El secreto puede quedarse contigo… o ser cosa de dos.
Diez modos de vibración, intensidad regulable y hasta 10 metros aprox. para decidir cómo continúa el juego. Puedes llevar tú el control o dejarlo en otras manos y disfrutar de ese punto de sorpresa que hace que cada cambio de ritmo tenga bastante más gracia.

• Fijación magnética: se coloca fácilmente en la ropa interior y mantiene KIKI cerca de la zona clitorial.
• Mando a distancia: el control puede quedarse contigo o convertirse en parte de la complicidad.
• Hasta 10 metros aprox.: más libertad para jugar con la distancia y la sorpresa.
• 10 modos + intensidad regulable: diferentes ritmos para descubrir cuáles quieres repetir.
• Pequeño y discreto: fácil de incorporar a una cita, una escapada o cualquier plan al que quieras añadir un pequeño secreto.

Una guía rápida para ayudarte a encontrar el juguete que mejor se adapta a ti.

KIKI nos parece uno de esos juguetes que despiertan ideas casi desde que lo ves. Su fijación magnética, la estimulación clitorial y el mando a distancia hacen muy fácil convertir la complicidad en parte del juego: puedes decidir cada cambio tú misma o ceder el control y dejar espacio a la sorpresa. Una pequeña travesura que puede darle mucha más gracia a tus planes.

Cárgalo por completo durante unos 90 minutos y límpialo antes del primer uso. Coloca KIKI en la ropa interior y utiliza su fijación magnética para mantenerlo cómodamente en la posición que prefieras. Si necesitas más comodidad, puedes aplicar una pequeña cantidad de lubricante de base acuosa en la zona externa.
Enciende KIKI y empieza por un nivel que te resulte cómodo. Utiliza el mando para recorrer sus 10 modos de vibración y ajustar la intensidad con los botones + y − hasta encontrar el ritmo que más te apetezca.
Apágalo, retíralo de la ropa interior y elimina cualquier resto de lubricante. Déjalo completamente limpio y seco antes de guardarlo o volver a conectarlo a la carga.
Limpia KIKI con agua tibia y jabón neutro o con un limpiador específico para juguetes íntimos. Su protección IPX7 facilita la limpieza con agua. El mando no es sumergible: límpialo solo de forma superficial y mantenlo seco. Guarda KIKI en su bolsita, lejos del calor y de la luz directa.
Todavía no hay opiniones de este juguete. Si ya lo tienes, nos encantará leerte.
No. Su sistema de fijación magnética está pensado para colocarlo en la ropa interior convencional, así que no necesitas ninguna prenda específica.
KIKI tiene un bajo nivel de ruido, pensado para disfrutar de sus vibraciones con discreción. Como ocurre con cualquier vibrador, la percepción del sonido puede variar según la intensidad elegida, la ropa y el ambiente.
Sí. Su fijación magnética está pensada para colocarlo de forma sencilla y mantenerlo cerca de la zona clitorial. Antes de incorporarlo a tus planes, merece la pena probar diferentes posiciones hasta encontrar la que te resulte más cómoda.
La fijación magnética ayuda a mantener KIKI sujeto a la ropa interior. El ajuste puede variar según el tipo y grosor de la prenda, por lo que encontrar una posición cómoda antes de empezar hará que disfrutes mucho más de la experiencia.
Puedes recorrer sus 10 modos de vibración y regular la intensidad sin tocar directamente KIKI. El mando funciona a una distancia de hasta 10 metros aprox., así que puedes llevar tú el control o convertirlo en una parte especialmente divertida del juego compartido.

Vibrador triple estimulación con efecto lengua

Huevo vibrador con efecto calor y mando a distancia.

Vibrador para punto G con calor.
Vibrador conejito de doble estimulación con botón impulso.
Vibrador flexible de doble punta para punto G y clítoris