Lo compré pensando en usarlo sola y al final el mando ha sido lo más divertido.
Nix está pensado para esos momentos en los que apetece jugar sin complicarlo: pequeño, suave y con un mando que permite cambiar el ritmo sin romper la magia. Puedes usarlo a solas o compartir el control para dejar que la sorpresa entre en el juego.
Su forma compacta cabe en la mano y se adapta tanto al contacto externo como al uso interno vaginal. Es de esos juguetes que no intimidan: se prueba con calma, se escucha al cuerpo y se descubre poco a poco.

Nix tiene ese encanto de los juguetes que se sienten fáciles desde el primer momento: pequeño, discreto y nada intimidante. Puedes explorarlo por fuera o en uso interno vaginal, llevar tú el mando o dejarlo en otras manos para que el ritmo tenga un punto de sorpresa. Sus modos de vibración te dejan empezar suave y cambiar cuando el cuerpo lo pida; después, vuelve a su bolsita como un pequeño secreto listo para repetir.

Una guía rápida para ayudarte a encontrar el juguete que mejor se adapta a ti.

Nix nos gusta para quien quiere un primer juguete con mando o una pieza discreta para jugar en pareja sin complicaciones. Es pequeño, intuitivo y tiene ese punto de sorpresa que hace que el juego se sienta más vivo. Si buscas succión, movimientos internos o una estimulación muy intensa, probablemente te encajará mejor otro tipo de juguete.

Carga el huevo con el cable USB, límpialo y revisa que esté seco. La pila CR2032 del mando viene incluida; comprueba que esté bien colocada antes de empezar. Para uso interno vaginal, puedes aplicar lubricante de base acuosa.
Empieza en un modo suave y deja que el cuerpo marque el ritmo. Puedes usarlo por fuera, introducirlo de forma cómoda en la vagina manteniendo el cordón accesible o ceder el mando para jugar con otra persona.
Apágalo, retíralo con calma y límpialo antes de guardarlo. Si no vas a usarlo durante un tiempo, guarda el mando y la pila con cuidado para conservarlo en buen estado.
Limpia el huevo con agua tibia y jabón neutro o con un limpiador específico para juguetes íntimos. Tiene resistencia al agua IPX5, pero no debe presentarse como sumergible. No mojes el mando y guarda todo seco en su bolsita.
16 opiniones
Lo compré pensando en usarlo sola y al final el mando ha sido lo más divertido.
Después de unos cuantos usos, sigo valorando mucho el mando a distancia. Me parece una opción muy redonda dentro de su tipo.
Elegí este modelo sobre todo por los diez modos de vibración, y en mi caso fue un acierto. Me parece una opción muy redonda dentro de su tipo.
Uso tres modos casi siempre y los demás apenas, pero esos tres me encantan.
Mi pareja disfruta demasiado teniendo el mando. Yo todavía estoy decidiendo si eso es bueno 😄
Me funciona especialmente bien para jugar en pareja. Elegí este modelo sobre todo por la opción de usarlo de forma interna o externa, y en mi caso fue un acierto. Me gusta no tener que usar siempre la máxima intensidad para disfrutarlo.
Puede usarse como huevo vibrador interno vaginal y también como vibrador externo en vulva, clítoris, perineo o pene. No se ha catalogado como juguete anal.
Sí. El mando a distancia permite que otra persona cambie los modos de vibración, con un alcance indicado de hasta 10 metros.
Sí. Es compacto, tiene un funcionamiento sencillo y permite empezar por vibraciones suaves antes de probar ritmos más marcados.
El huevo tiene resistencia al agua IPX5, útil para limpieza y salpicaduras, pero no debe presentarse como sumergible. El mando no debe mojarse.

Huevo vibrador con efecto calor y mando a distancia.

Vibrador rotador 360° para zona G.
Vibrador conejito de doble estimulación con botón impulso.

Vibrador doble sin arnés con mando a distancia

Estimulación oral con labios y lengua.